EL alegato final de Otegi ante el juez, expresando que al contrario de lo que se le acusa, lejos de intentar llamar a la violencia o incitar a ella, no es que no lo hiciera, sino que hizo justo lo contrario. Llamar al diálogo y a buscar la paz por medio de él. De ese mitin resultó dos años más tarde un proceso de paz, y una tregua. A la postre ambos rotos






